domingo, 17 de abril de 2016

Ser Locutor, es ser humano y entre más humano mejor Locutor.



Hablando en Silencio
Por: Doris Rodríguez  
Hoy necesitamos locutores que escuchen su voz interior,
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                así  moldearían más fácil su voz sonora

A propósito de la celebración   del  día Nacional del Locutor/a, recuerdo aquellos años de infancia, mientras mi padre llegaba cansado del conuco, llevándose a la boca el almuerzo del día, sintonizaba la emisora Radio zamba, allá en San Ignacio de Sabaneta, Santiago Rodríguez ,para escuchar  el noticiario “La situación mundial”  de Ramón de Luna, mientras yo, esperaba aquel bocadito final que solía dejarme en un ladito del plato ; allí  sentada en la esquina de la mesa larga,  solía expresarle mis inquietudes; mis anhelos, uno de los tantos  sueños era el de ser periodista, obviamente a los 6 años y en una apartada comunidad de la provincia Noroestana, para la época, no tenía claro lo que significaba esa profesión, pero sí escuchaba  la voz que motivaba mi alma para decirle que quería ser como aquel hombre de voz peculiar, que diseñaba los hechos con sus palabras y las convertía en imágenes,  transmitiéndome  su  energía  que me inspiraba  asumir el compromiso de defender  como él a los más vulnerables, para que todos pudieran tener de manera equitativa  los que a otros le sobraba.
     Aquellos sueños  de niña se volvieron reales,  con la única verdad, que nada de lo que hago puede cambiar la realidad, porque para ellos sería necesario hacer que las personas  cambien de actitud de manera individual, cada cual tiene que despertar  sus sueños, tomando conciencia y asumiendo la responsabilidad de entender que debemos empatizar con aquellos que no tienen la  posibilidad  de que su voz esté frente a un micrófono  para defender  sus derechos a vivir con dignidad.
    Probablemente no he alcanzado lograr del todo  despertar mis sueños, pero sí he  contando y argumentando  con  pensamientos libre,  todo cuanto  purifica el  alma, DANDO VIDA A LA PALABRA.
   La voz del locutor/a   llega a formar parte de la vida de sus oyentes, una profesional sobre cuya voz descansa la gran misión de contribuir con la expansión de la cultura, la información; la educación y el entretenimiento, entre otros aspectos, de ahí la importancia que reviste este digno oficio, somos responsables de transformar vidas, ayudando  abrir las puertas mentales de los que nos escuchan. Una vez hasta maestros fuimos llamados.
     En  tan importante fecha queremos  recordar  a los colegas  Locutores, que somos capaces de dar  vida y color a las palabras  en  un programa,  que no solo debemos  tener una gran agilidad mental, una magnífica fluidez; un gran sentido del humor, coherencia  en lo que decimos  manejando  con  inteligencia  todas las situaciones; que no solo  utilicemos la Voz como un vocablo que permite dar nombre al sonido que se produce con la vibración de las cuerdas vocales, mediante el aire que se expulsa por los pulmones y que sale por la laringe, sino que cada día debemos empeñarnos en ser humano, porque entre más humano  mejores Locutores.
     En este día quiero felicitar de manera especial a quienes desde sus diferentes facetas     validan el oficio de la palabra hablada, a quienes  soplan el micrófono con la conciencia de educar, guiar, entretener y ser voz de la ciudadanía que confía en el profesional del micrófono.

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